El príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II y segundo en la línea de sucesión al trono británico, celebró hoy su 31 cumpleaños en la más estricta intimidad, a pocas semanas de convertirse en padre por primera vez.
Un portavoz del palacio de St. James explicó que el duque de Cambridge disfrutará de la jornada “de forma privada”, aunque podría reservar la celebración para el fin de semana, cuando acudirá a la boda de unos amigos.
Los últimos doce meses han sido especialmente intensos para el príncipe al aglutinar importantes aniversarios como el jubileo de Diamantes de la Reina, los Juegos de Londres 2012 y el embarazo de su esposa Catalina, que dará a luz a mediados de julio.
